¡Aún queda mucho por hacer!

Dada la inmensidad de los desafíos que presenta la visión deficiente (4200 millones de personas en el mundo tienen mala visión), pareciera ser que la solución es inexistente o inalcanzable. Pero el problema es mucho más fácil de resolver que lo que se imagina.
Estas son algunas cosas para tener en cuenta al buscar una solución para este problema de salud mundial:

1. Comenzar temprano con la corrección y la educación para la visión. Los niños no tienen referencia sobre qué es una visión buena o una visión mala. Sin embargo, los estudios muestran que existe una correlación entre buena visión y buena lectura. Comencemos por educar a los padres sobre los indicadores claves de la salud de la visión.

2. Investigar más sobre el efecto de la salud de la visión en estudiantes y adultos jóvenes. La prevención y la corrección deben comenzar temprano.

3. Continuar midiendo los efectos y las relaciones entre la visión deficiente y el rendimiento económico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el costo de la pérdida de la productividad por visión deficiente es de aproximadamente 193 mil millones de euros por año en todo el mundo. Eso incluye países como Francia, que pierde unos 8 millones por día, y 42 millones en los Estados Unidos.

4. Respecto de los adultos mayores, el 91 % de los ancianos se ven afectados de alguna manera por la visión deficiente. Con mala visión, el riesgo de caídas y fracturas de cadera aumenta casi siete veces, lo que genera costos directos. Por ejemplo, los costos por lesiones relacionadas con la visión sumaron € 38 millones en Francia y 73 millones en Alemania.

5. La visión deficiente también afecta a los conductores. Un estudio italiano estimó que el 59 % de los accidentes de vehículos se debían a la visión deficiente.

En general, falta investigación en los países emergentes sobre el efecto de la salud deficiente en la calidad de vida y en la economía. La buena noticia es que la investigación y la salud visual preventiva no requieren gastos adicionales si se considera cómo se pueden reducir los costos con la visión corregida. Además, resolver la visión deficiente no requiere de nuevos hospitales. Existen soluciones simples para brindar atención correctiva.

Estos son los desafíos a los que nos enfrentamos hoy:

– una población envejecida (en 2050, una de cada cinco personas tendrá más de 60 años);

– aceleración de la miopía (el 80 % de los estudiantes universitarios de China son miopes);

– el costo de la atención de salud en países en desarrollo aumentará significativamente;

– una flota duplicada de automóviles en los próximos veinte años.

¿Cómo enfrentamos estos desafíos?

Comencemos por desarrollar una mejor capacitación para los profesionales de atención de la visión, recopilar más estudios sobre los efectos de la visión deficiente a fin de generar conciencia e identificar leyes que restringen el acceso a la atención preventiva como la Ley francesa del 5 de junio de 1944, que prohíbe que los ópticos presten servicios fuera de su consultorio. ¡Un disparate!

Jean-Félix Biosse Duplan

Presidente de Vision Impact Institute

Categories

Archive

RSS