El costo de la miopía: una entrevista con el Dr. Kovin Naidoo

Durante los últimos meses, hemos hablado sobre la epidemia de miopía y hemos recibido aportes valiosos a través de nuestros canales de las redes sociales. Lo que me llamó la atención fueron los comentarios sobre la experiencia personal con la visión corta y el efecto que tiene en la vida individual. Si multiplicamos este efecto por mil millones de personas, el costo para las personas y las sociedades es muy grande. Este mes, invitamos al miembro del Consejo Consultivo del VII, el optometrista y líder de salud pública Kovin Naidoo para que comparta su perspectiva sobre cómo la miopía está afectando a nuestras sociedades en maneras que abarcan más que a la visión solamente. Este es un resumen de nuestra entrevista:

Escuchamos más y más sobre el efecto de la miopía. ¿Cómo está afectando la epidemia al mundo desde el punto de vista de los costos?

Se debe tener en cuenta que los siguientes números son solo una medida del costo que le significa a la sociedad y es necesario investigar más para determinar el costo total. Mientras que la prevalencia de la miopía aumentará al 50 % de la población mundial para 2050, el costo de corregir la miopía y brindar servicios para atender la corrección y el tratamiento de las enfermedades oculares (degeneración macular miópica [DMM] y glaucoma, por ejemplo) será exorbitante y representará una gran carga para las economías. A principios de este año, presentamos un póster en la conferencia de la Asociación para la Investigación en Visión y Oftalmología (ARVO) que contextualizaba esta consecuencia económica desde una perspectiva de la productividad. En 2015, se calculaba que la posible pérdida de la productividad global asociada con la carga de la visión deficiente por la DMM y la miopía no corregida sería de unos USD 250 000 millones, lo que incluye USD 17 000 millones (USD 3000-USD 49 000 millones) en pérdida de la productividad asociada con la atención. Esto aumentará de manera significativa a medida que aumente la prevalencia.

Usted ha dicho a menudo que este problema requiere un esfuerzo consolidado. ¿Por qué?

La prevalencia proyectada de la miopía es desconcertante y representa una crisis de salud pública en el futuro de una magnitud pocas veces vista. Además, los estudios muestran que el acceso a la corrección con anteojos es muy restringido en algunas comunidades. En ocasiones, menos del 20 % de los pacientes que necesitan anteojos pueden acceder a la corrección, y esto magnifica el desafío con el que nos enfrentamos.

Es muy poco frecuente que un problema de salud pública importante afecte a la mitad de la población mundial. Para revertir esta tendencia, necesitamos mover a todos los jugadores y consolidar los esfuerzos para alcanzar nuestros objetivos. Tenemos que adoptar un enfoque integral que aborde la provisión de servicios, el acceso a la corrección asequible, la promoción de la salud, la difusión y el apoyo, y el cambio de políticas a nivel nacional. Es necesario que contribuyan todos los jugadores en la atención de la visión. Tenemos que ampliar los servicios como nunca antes. Esto significa que el gobierno, la sociedad civil, la academia o los investigadores (que crean productos asequibles para el control de la miopía) y el sector privado deben reunirse para hacerlo realidad.

Como sociedad global, ¿cómo abordamos la miopía?

Para implementar las estrategias que describí antes, tenemos que colaborar para el cambio y no enfocarnos en competir entre nosotros. Necesitamos más esfuerzos colaborativos como el International Myopia Institute (IMI) que está propiciando el consenso sobre asuntos clave como las definiciones, las pautas clínicas, los ensayos clínicos y el enfoque de la industria. El consenso garantizará que hablemos con una sola voz y mantengamos el eje sobre el desafío clave, en lugar de centrarnos en los desacuerdos que tenemos. Necesitamos más coaliciones en torno a la educación, la provisión de servicios, la promoción de la salud, la difusión y el apoyo, y la investigación. Durante demasiado tiempo, los buenos esfuerzos se han centrado en islas aisladas de éxito, mientras lo que nos rodea es un mar de necesidades. Las coaliciones y las asociaciones nos permitirán ampliar los esfuerzos y lograr el verdadero efecto que se necesita. No lograrlo equivale a tener organizaciones e instituciones egoístas que nos mantienen en los trabajos, mientras aumentan las necesidades sociales.

Es claro que necesitamos trabajar juntos de manera colaborativa. ¿Qué función puede tener el gobierno?

El gobierno es fundamental en los países en desarrollo para abordar las necesidades de las personas con menos recursos. Incluso sin la crisis de la miopía, los servicios de refracción están en crisis en muchos países. Esto solo va a empeorar con el aumento de la prevalencia de la miopía. En concreto, los gobiernos necesitan aumentar los servicios de salud ocular infantil y, sobre todo, los servicios de salud ocular en la escuela, para llegar a los niños lo antes posible.

Tanto los gobiernos de los países en desarrollo como de los países desarrollados deben abordar las políticas que hagan obligatorios los exámenes oculares para los niños de corta edad, deben crear políticas que permitan el fácil acceso a los productos para controlar la miopía y la importación de estos, deben acelerar la aprobación de regulaciones para autorizar los productos para controlar la miopía, y deben impulsar el discurso nacional en cuanto a la prevención con estrategias y políticas sobre el tiempo al aire libre.

¿Qué medidas pueden tomarse en nuestras escuelas?

Si la miopía es el enemigo, las escuelas son nuestros campos de batalla. En todo el mundo, las escuelas crean puntos de acceso para los niños y los padres que podrían maximizarse para la entrega directa de servicios o actividades de promoción de la salud que alienten a los padres a llevar a sus niños al examen ocular y acceder a la corrección adecuada.

En los países en desarrollo, a pesar de las limitaciones por la pobreza y el hambre, los niños van a la escuela; pero, cuando llegan, no pueden ver la pizarra. En ese caso, la falta de buena visión no los ayuda a romper el círculo de la pobreza. Tenemos un argumento convincente para hacer que las escuelas sean la plataforma de despegue de un programa más amplio para abordar la miopía.

¿Qué función tiene el sector privado?

El sector privado debe respaldar todos los componentes de un enfoque integral, ya sea la provisión de servicios, el desarrollo de recursos humanos, la difusión y el apoyo, el cambio de políticas, la investigación y la promoción de la salud. Sin embargo, la industria debería conducir la agenda para crear productos avanzados para controlar la miopía, pero asequibles, como lentes de contacto o anteojos, y permitir el acceso a los niños de todo el mundo. La mejor tecnología del mundo es inútil si la mayoría de nuestros niños no pueden acceder a esta.

¿Qué función tienen las organizaciones que tratan la vista?

Las organizaciones que tratan la vista son clave para respaldar el enfoque integral priorizando la difusión y el apoyo, y el cambio de políticas. Los gobiernos (el sector público) y los profesionales del sector privado son los custodios de la provisión de servicios. Las organizaciones que tratan la vista deben respaldar el aumento de estos servicios, en lugar de verse a ellas mismas como un reemplazo del gobierno o de los profesionales. Tienen un papel catalítico y pueden adoptar un enfoque más activo para producir el cambio. Necesitamos introducir nuestra agenda en las de la OMS, UNICEF y demás agendas de desarrollo más amplio. Tenemos que plantear que la miopía puede retrasar la educación de nuestros niños y, por lo tanto, entorpecer los esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Si continuamos funcionando dentro de un paradigma clínico estrecho, nos enfrentaremos a una crisis en el futuro, y la historia va a juzgarnos a todos nosotros (las organizaciones públicas, privadas, académicas y de sociedad civil) con mucha severidad.

Hemos observado el éxito de adoptar un enfoque más amplio y colaborativo. La campaña (OCV) (La visión de nuestros niños), a pesar de ser muy reciente, ha reunido a más de 75 organizaciones para la atención de la visión y de otras ramas para colocar la salud ocular infantil en la agenda de desarrollo más amplio de los gobiernos tanto en los países en desarrollo como desarrollados. La colaboración también respalda los esfuerzos de difusión y apoyo, cambio de políticas, y promoción de la salud. Es una cuestión de colaborar o morir.

¿Hay ejemplos de países en los que haya visto que han comenzado a combatir la miopía con éxito?

Sí creo que países como Singapur, Taiwán y China han reconocido la crisis que conlleva la miopía, y ha habido esfuerzos para producir cambios de políticas e impulsar una agenda para abordar la miopía. Sin embargo, incluso en estos países, hay mucho por hacer para garantizar que se adopte un enfoque más integral.

Existen otros países como Camboya, Liberia y estados individuales en los EE. UU. que han empezado a abordar el asunto de la salud ocular en la escuela a través de políticas que puedan ampliar el acceso, y eso es un buen comienzo. No obstante, aún queda mucho por hacer. Un excelente comienzo será aumentar el tiempo al aire libre en el preescolar y las escuelas en todo el mundo, y llevar a cabo políticas educativas que respalden esto.

¿Qué sucederá si no hacemos nada sobre la miopía?

Enfrentaremos una crisis en la atención de la visión y de la salud. El efecto de la miopía alta (inferior a 5.00 dioptrías) será especialmente devastador. Aumentará la prevalencia de la ceguera y la visión deficiente, y volverá atrás los avances que hemos logrado hasta ahora mediante las acciones de prevención. El costo de controlar el glaucoma, la DMM, las cataratas tempranas y la enfermedad ocular en relación con la miopía alta ejercerá una gran presión sobre los servicios de salud ocular ya sobrecargados.

¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros para ser un catalizador del cambio?

Los optometristas y oftalmólogos deben verse a sí mismos como que están tratando a pacientes y familias, y no solo la miopía. Esto exigirá un cambio de paradigma en la manera que ejercen su profesión. La promoción y educación sobre la salud debe convertirse en un componente esencial del repertorio para el tratamiento del paciente. Los profesionales de la atención de la visión también deben respaldar los esfuerzos para llevar a cabo el cambio de políticas y usar su conexión en la comunidad para volverse promotores. Cada político tiene a un optometrista o a un oftalmólogo que atiende su salud ocular.

El resto de la sociedad necesita llevar a cabo los cambios mediante organizaciones de sociedad civil y centrarse en los esfuerzos de difusión y apoyo, y promoción de la salud. Al menos, debemos comenzar a producir el cambio de conducta con nuestros propios hijos.

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