Superando obstáculos hacia la igualdad visual

Este mes, celebramos el Día Internacional de la Mujer. En 2020, el tema de la campaña se basa en una noción de “Individualismo colectivo”. Como parte de algo mucho más grande, “nuestras acciones individuales, conversaciones, conductas y modos de pensar pueden tener un impacto a la sociedad en su conjunto”. Sin embargo, de manera colectiva, podemos lograr el cambio. En realidad, solo a través de este colectivo más grande podremos crear un mundo con igualdad de género.

A lo largo del año, reconocerá la campaña #EachforEqual en las redes sociales.

Al considerar este tema, al estar relacionado con el cuidado y la corrección visual, debemos abordar la solución desde varios niveles. De hecho, si tenemos en cuenta que el 56% de las personas ciegas y el 55% de las personas con visión deficiente en el mundo son mujeres, es una tendencia que no podemos ignorar. En casos en los que los estigmas culturales persisten, debemos trabajar para cambiar la concepción errónea de que si una mujer usa un par de anteojos tiene algún tipo de defecto. Al contrario, le permite ser a ella misma de la manera más efectiva.

En el VII, hemos indicado en el pasado que los estigmas afectan globalmente a las mujeres y a las niñas que eligen corregir su visión con anteojos. Si bien estos estigmas generalmente afectan de manera tangible a la igualdad de género en las áreas de aprendizaje, de productividad en el trabajo y en la calidad de vida, también sostienen una presunción muy grave: a menudo se aplican a mujeres que tienen un acceso sin dificultades a exámenes oculares y a anteojos. Sin embargo, el acceso a la atención no es el mismo para todos.

Entonces, ¿por qué las mujeres se encuentran en una situación más desfavorecida con respecto a la visión?

  • En muchos lugares, las mujeres son las responsables de la mayoría de las tareas de cuidado y tienen un tiempo limitado para ocuparse de la salud personal o del cuidado de la vista. La distancia de los proveedores calificados es también un obstáculo.
  • Con frecuencia, la voz más valorada no es la de ellas. Es decir, educar y alentar al líder de la comunidad o del hogar para que cambie la noción de “defecto” por la de “efectividad” de los anteojos es a veces necesario para derribar las barreras culturales.
  • En algunos países, las mujeres tienen un acceso limitado a la educación, donde se produce la identificación temprana de la visión deficiente y en donde hay exámenes de detección disponibles. Como no pueden asistir a la escuela, cuando estas ofrecen exámenes oculares y otros exámenes de salud necesarios, pierden esa oportunidad.
  • Las investigaciones en el espectro de la atención de la salud están, por lo general, inclinadas hacia los hombres, ya que es más probable que los hombres participen en ensayos clínicos y en estudios de investigación.
  • Las mujeres tienen una esperanza de vida más larga, y el 80% de la población con problemas de visión (ambos géneros) es de 50 años o más.

Garantizar que las mujeres tengan el conocimiento, el acceso y el “permiso” social para buscar atención y corrección visual no es algo que sucederá de un día para otro. Debemos dedicarnos a crear un acceso igualitario a la atención visual para todas las personas.

Mientras celebramos el Día Internacional de la Mujer, a todos se nos recordarán las maneras específicas con las que podemos acelerar individualmente y actuar colectivamente en pro de la igualdad visual para la mujer. ¡Todas las personas deben estar capacitadas para ver con claridad y vivir su vida de la mejor manera!

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